HOY...
Y hoy...
Al día de hoy ya no te puedo mirar... si te miro me duele.
Cuando no estoy con vos lloro, y sueño con cosas imposibles entre nosotros dos.
Cuando estoy con vos trato de ser fuerte. Aunque me duela cada paso que das, aunque mi presencia para vos no signifique nada, aunque no te importe que me pasa, aunque no me preguntes como estoy ni siquiera por cortesía.
Y cuando te vas... lloro con mucha fuerza, la fuerza que no tengo para pararme en frente tuyo y decirte que no me cagues más la vida, la fuerza que no tengo para terminar de perder lo mínimo que tengo de vos para siempre.
Y el dolor ya es tan normal que a veces hasta me transmite paz... a veces lloro en silencio, imagino cosas muy comunes pero imposibles contigo. Me acuerdo de lo malo y de lo poco bueno, y aunque lo malo sea mucho más, lo poco bueno tiene más peso en mi corazón roto que lo único que busca es un poco de amparo ante tanto sufimiento.
Quién serás... qué sentirás... qué pensarás... Quién soy, qué siento, que pienso ???
Será la edad o la postura ante la vida?
Será la juventud que tuve, que tengo, y que jamás disfruté.
Será que se me pasa la vida atrás de un amor imposible, para el que tan solo soy un cuerpo, al que no se le mueve un pelo cuando le digo que lo amo y al que no le importa ni mi corta edad, ni todo lo que no viví, ni mi forma de pensar, ni mi dolor, ni mi vida que se consume ante sus desprecios y tratos con indiferencia.
¿Soy invisible? ¿No oigo? ¿No veo? ¿No siento?
¿Qué soy? ¿Quién soy además de la persona que te entrega su vida día tras día? No soy nadie... soy el fantasma de una adolescente que soñaba con el amor verdadero y puro, con casarse y formar una familia. Soy el fantasma de una piba normal, con sueños, con ganas, con vida... Soy lo poco que quedó de mí tras vagar desamparada mendigando el cariño de un hombre con la vida hecha y con ningún sentimiento.
Y lo peor es que igual te amo



